Quiénes somos

Hombres que, para contestar a una llamada particular del
Señor, nos dedicamos totalmente a Dios quedandonos totalmente integrados en la vida de
cada día y compartendo las condiciones de vida de nuestros contemporáneos.
Compromisos junto a todos los hombres y las mujeres a
hacer la realidad más y más similar a la
que el amor de Dios originalmente había pensado para todos, vivimos normalmente en
familia, solos o en convivencia con otros miembros según formas de vida normales y en la
lógica de la secularidad. Tenemos actividades laborales variadas: profesores,
empresarios, trabajadores, operadores sociales, pensionistas y otro ponendo a disposición
nuestro tiempo, nuestras energías y nuestras capacidades.
Para realizar esta nuestra vocación nos proponemos, entre
el otro, vivir mediante los votos las virtudes evangélicas de pobreza, castidad en el
celibado y obediencia; desarrollar, mediante la oración, la relación filial con Dios;
vivir las realidades seculares para ordenarlas según Dios.